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lunes, 25 de enero de 2016

Que es Zen ? 1

La palabra Zen se deriva del Chino Ch’an que a su vez se deriva del Sanscrito Dhyana (Jhanna), que literalmente significa absorción meditativa, el método por el cual el Buddha llegó a la perfecta percatación de la naturaleza de las cosas, la iluminación. Sin embargo, el Zen es más que solamente estar sentado meditando absorto.

El Zen o budismo Zen deriva directamente del Buddadharma (El camino hacia la Iluminación espiritual) desarrollado por el Buddha histórico Siddhartha Gautama Shakayamuni mismo hace más de 2500 entre la frontera de la India y Nepal y que se extendió por Asia central, China, Corea y Japón en la segunda gran era del budismo denominada Mahāyāna –desde el Ir siglo de nuestra era-.  Al mismo tiempo, en el sudeste Asiático continuaba paralelamente prosperando el Budismo Theravada y al norte en Tíbet en un tercer gran desarrollo se comenzó a gestar lo que hoy conocemos como Budismo Tibetano o más propiamente, Budismo Vajrayana -. [more…]
Sin embargo, como señala Allan Watts en su libro “El Camino del Zen” en el capítulo 4°: “…Las cualidades que distinguen el Zen o Ch’an con respecto a otros tipos de Budismo son bastante difíciles de precisar cuando llega el momento de expresarlas con palabras; pero el Zen, tiene un “aroma” bien definido e inconfundible.  Aunque el nombre Zen significa dhyāna o meditación, otras escuelas budistas dan tanta importancia a la meditación como el Budismo, o aún más. Y por otra parte a veces parecería que para el Zen no fuera necesaria la práctica de la meditación formal. Tampoco es peculiar del Zen el hecho de “no tener nada que decir”, el hacer hincapié en que la verdad no puede expresarse en palabras, porque eso mismo es lo que enseña el Madhyamika y también Lao-tzu.
“Quienes saben no hablan; quienes hablan no saben.”
Quizá el especial aroma del Zen consiste en tener algo de peculiarmente directo. En otras escuelas de Budismo el despertar o bodhi parece remoto y casi sobrehumano, algo que puede alcanzarse sólo tras muchas vidas de pacientes esfuerzos. En cambio en el Zen existe siempre la sensación de que el despertar es algo muy natural, algo sorprendentemente obvio, que puede ocurrir en cualquier momento.
De acuerdo a un proverbio Zen: “La iluminación puede ocurrir en cualquier momento entre una inhalación y una exhalación”; así que teóricamente tenemos alrededor de 30’000 oportunidades al día para iluminarnos.
Y por otra parte, también se hace mucho hincapié en el Zen en la enseñanza más allá de las palabras y los textos.
“Conocí un viejo maestro Zen y me gustó lo que no decía”
Watts continua: “…Si implica alguna dificultad, es que resulta demasiado simple. El Zen es también directo en su manera de enseñar, porque apunta directa y abiertamente a la verdad sin perder el tiempo en símbolos.
“El acto de apuntar directamente (chih-chih) consiste en demostrar abiertamente lo que es el Zen mediante actos o palabras no simbólicos que a menudo al no iniciado le parecen referirse a los temas seculares más comunes, o completamente absurdos. En respuesta a una pregunta acerca del Budismo, el maestro hace una observación casual acerca del tiempo o realiza algún acto sencillo que no parece tener nada que ver con asuntos filosóficos o espirituales. Pero es difícil hallar muchos ejemplos de este método antes de llegar a mediados de la dinastía T’ang, cuando el Zen ya estaba bien establecido, si bien está muy de acuerdo con lo que subrayaban los primeros maestros acerca del súbito despertar en medio de los asuntos cotidianos.
“Antes de la iluminación, cortar leña y acarrear agua. Después de la iluminación, cortar leña y acarrear agua.”
“Nadie ha podido encontrar ningún rastro de una escuela específicamente Dhyāna en el Budismo Indio (aunque en el 8°ple. Noble Sendero se subraya El Recto Samadhi” o Meditación Dhyāna, que después se re explica como uno de los 3 pilares en los que se expresa este Noble sendero como Prajña ó Sabiduría, Sila ó Ética y Samadhi, ó Meditación)  pero como carecemos de documentación histórica, este hecho no prueba que no haya existido –como tal-. Si la nota característica del Zen es el súbito o instantáneo despertar (tun wu b) sin pasar por etapas preparatorias (en contraposición del “Camino Gradual” de la Escuela Theravada), hay sin duda muestras de su existencia en la India.
“El Lankavatara Sutra afirma que hay maneras graduales y maneras repentinas (yugapat) de despertar; las primeras por la purificación de las efusiones o proyecciones (ashrava) mancilladas de la mente; las segundas por paravritti: un instantáneo “giro” dentro de las profundidades de la conciencia, que desecha las concepciones dualistas. Se lo compara a un espejo que refleja de inmediato cualquier forma o imagen que aparezca ante él. Hay también una clara relación entre la idea del despertar inmediato y la enseñanza del Vajracchedika, o “Sutra Cortador de Diamantes”, acerca del hecho de que alcanzar el despertar no es alcanzar nada. En otras palabras, si nirvana ya está realmente aquí y ahora, de modo que buscarlo es perderlo, no será adecuado tomar conciencia de él mediante una serie de pasos sucesivos.”
El desarrollo ulterior del Budismo en Asia fue basándose en el desarrollo gradual, pero al mismo tiempo cobraba fuerza el camino del acceso inmediato tanto en China, como en Corea y Japón.
“También el Budismo tibetano comprende una tradición del Sendero Breve, al que se considera como un ascenso rápido y pronunciado al nirvana para quienes poseen el coraje necesario, aunque en los “seis preceptos” de Tilopa se encuentra una doctrina que recuerda al Zen por la importancia que concede a lo natural e inmediato:
“Nada de pensamiento, nada de reflexión, nada de análisis,Nada de cultivarse, nada de intención: Deja que se resuelva solo.”
El original dice así:
Mi-mno, mi-bsam, mi-dpyad-ching,Mi-bsgom, mi-sems, rang-babs-bzhag.
La traducción se basa en la aclaración del pasaje que me dio el señor Alex Wayman, de la Universidad de California. Mi-mno equivale aproximadamente a los términos zen wu-hsin o wu-nien, “no-mente” o “no-pensamiento”. Bsam es el equivalente del sánscrito cintana, es decir, el pensamiento discursivo acerca de lo que se ha oído, y dpyad equivale a mimamsa o “análisis filosófico”, Bsgom es probablemente bhavana o el chino hsiu, “cultivar”, “practicar”, o “intensa concentración”. Sems es cetana o szu, en el sentido de intención o volición. Rang-babs-bzhag es literalmente “auto-colocar-establecer” y “auto-colocar” parece ser el equivalente casi exacto del tzu-jan taoísta que significa “auto-asi”, “espontáneo” o “natural”,
De acuerdo con Watts, en el mismo libro El Camino el Zen: “La historia del Zen chino plantea un problema fascinante. Tanto el Zen Rinzai como el Zen Soto, tal como hoy los encontramos en los monasterios japoneses, dan enorme importancia a Zazen o meditación en posición de sentado, práctica que siguen durante varias horas del día haciendo hincapié en la postura y el método de respiración correcta. Practicar Zen es, de hecho, practicar Zazen, a lo cual la Escuela Rinzai añade Sanzen, la visita periódica al maestro (roshi) para presentarle la presunta solución del kōan *. Sin embargo, el Shen-hui Ho-chang l-chi registra la siguiente conversación entre Shen-hui y un cierto Ch’eng:
El Maestro preguntó a Ch’eng:
“—¿Qué método hay que practicar para ver el interior de nuestra propia naturaleza?
—Ante todo es necesario aplicarse a la práctica de sentarse con las piernas cruzadas en samadhi. Una vez obtenido el samadhi, mediante el samadhi uno tiene que despertar prajna dentro de sí. Mediante prajna uno puede ver el interior de su propia naturaleza.
Shen-hui. — Cuando uno practica samadhi, ¿no es esto una actividad deliberada de la mente?
Ch’eng. — Sí.
Shen-hui. — Entonces esta deliberada actividad de la mente es una actividad de la conciencia restringida, y ¿cómo puede producir una visión del interior de nuestra propia naturaleza?
Ch’eng.— Para ver el interior de nuestra propia naturaleza tenemos que practicar samadhi. De lo contrario ¿cómo podríamos verla?
Shen-hui. —Toda práctica de samadhi es una concepción fundamentalmente equivocada. ¿Cómo puede ser que practicando samadhi uno puede alcanzar el samadhi?”
En otra ocasión Huai-jang dijo:
“Si te ejercitas en la meditación en posición de sentado [Zazen] te ejercitas para ser un Buddha sentado. Si te ejercitas en Zazen (debes saber que) el Zen no consiste ni en estar sentado ni en estar de pie. Si te ejercitas para ser un Buddha sentado (debes saber que) el Buddha no es una forma fija. Como el Dharma carece de morada (fija) no es cuestión de elegir. Si (te conviertes) en un Buddha sentado, precisamente matas a Buddha. Si te adhieres a la posición de sentado no alcanzarás el principio (del Zen)”
Watts considera que: “Aun en el Zen japonés encontramos a veces una práctica zen que no concede especial importancia a Zazen, sino que más bien subraya la utilización de nuestro trabajo habitual como medio de meditación. Este fue sin duda el caso de Bankei, y en este principio se basa la aplicación corriente de artes tales como “la ceremonia del té”, el tocar la flauta, el dibujo a pincel, el tiro con arco, la esgrima y el ju-jitsu como métodos de practicar el Zen. Aquí unos ejemplos:
Con todo, por más que el Zazen pueda haber sido exagerado en el Lejano Oriente, acaso una cierta dosis de “sentarse nada más que por sentarse” fuera lo mejor para las mentes nerviosas y los cuerpos agitados de los europeos y americanos. Siempre, claro está, que no se les ocurra utilizarlo como un método para convertirse en Buddhas.”
Por ello, el Zen implica más una forma de Ser que una práctica solo de sentarse en Zazen.
Esto pareciera contradecir una conocida historia Zen:
“Un discípulo preguntó a su maestro: ¿Qué es el Zen? A lo cual el maestro respondió inmediatamente ¡Zazen!”
En realidad lo que ejemplifica es el método preventivo de tranquilizar la mente mediante Zazen  y no que esa fuera la respuesta a lo que el Zen es. El maestro no responde  a la pregunta, le ordena al discípulo que deje la especulación y abandone definiciones inútiles. Que se siente a ver su propia naturaleza en Zazen para desde ahí comprender qué es el Zen y que significa Ser Zen.
Ser Zen es estar plenamente “Aquí y Ahora” de una forma fluida y a la vez sólidamente establecida en el momento presente. Evitar quedar atrapado en el pasado y fantasear con el futuro. Es vivir cada momento de la forma más genuina con su propia y más íntima naturaleza ya iluminada. Cuando decimos “ya iluminada” no significa que ya seamos Buddhas, sino que tenemos el potencial de serlo o “despertar” (eso es lo que significa Buddha. El despierto) a esa naturaleza en cualquier momento entre una inhalación y una exhalación.
Ser Zen significa ese sutil aroma que expide la flor de loto que el Buddha sostuvo entre sus dedos y que solamente Mahakashyapa, entre todos sus discípulos pudo percibir y comprender de una forma tan directa, de corazón-mente a corazón-mente que le permitió alcanzar el despertar.
Para Ser Zen no es necesario ser budista. De hecho, no es necesario profesar ninguna religión. Solo se necesita ser un Ser Humano en toda su amplitud y verdad.
Ser Zen es ser verdaderamente libre en mente y espíritu. No estar apegado a ideas, ni a “ismos”. Es vivir sencillamente. Cada acto que se realice debe ser uno que nos conduzca a nuestra propia emancipación y la de todos los demás.
Uno empieza a deja de correr de curso en curso, de maestro en maestro, buscando la verdad en canalizaciones, ordenes secretas, ritos y predicciones. Se siente una mayor necesidad en auto-conocerte, en meditar, en reflexionar, en sentir y buscar su propia paz.
Todo ello se convierte en una especie de ruido (físico y espiritual) que no nos deja ver lo que debemos  ver, no nos deja trabajar con la parte que necesitamos trabajar. Con nuestra verdadera y más genuina naturaleza iluminada. Lo único que puedes y debes hacer es trabajar en ti mismo.
Dejemos de pensar en si vendrán a “rescatarnos” los extraterrestres, los ángeles o un mesías para hacernos mejores personas. Trabaja TU en hacerte mejor persona, trabaja TU en hacer un paraíso de esta tierra o por lo menos a tu alrededor, trabaja TU en ser compasivo y transformar al mundo.
Con tu despertar colaboras a crear la masa crítica del despertar de este planeta con tan solo ser zen. Despierta realmente, permítele a tu ser abrirse y encontrarse con la infinita naturaleza iluminada inmanente del universo, con la conciencia y encuentra a tu verdadero “yo”, no el sueño o la idea del “yo” que sólo es Ego.
Ser Zen es vivir con una actitud simple y con contento. Con esa austeridad que ahora le llaman minimalista. “Necesito muy poco y lo poco que necesito, lo necesito poco”
Ser Zen te lleva a apreciar la extraordinaria oportunidad de ser ser humano. Ver la vida como una gran aventura y maravillarte cada instante que transcurre frente a ti.
“Se tan humilde como una gota de agua y tan valiente como una estrella” FZ
Referencias:
* kōan (公案; Japonéskōan, del Chinogōng’àn) es, en la tradición zen, un problema que el maestro plantea al alumno para comprobar sus progresos. Muchas veces el ‘kōan parece un problema absurdo, ilógico o banal. Para resolverlo el novicio debe desligarse del pensamiento racional y aumentar su nivel de conciencia para intuir lo que en realidad le está preguntando el maestro, que trasciende al sentido literal de las palabras. En la cultura occidental, el alumno aprende del profesor siguiendo el hilo de su discurso lógico, paso a paso. El maestro zen, por el contrario, exige un salto a su alumno, debe obtener un conocimiento inmediato por sí mismo. Por lo tanto los kōan nunca se resuelven siguiendo la lógica del enunciado o tras un análisis racional del problema. De hecho mientras el alumno tenga su pensamiento entretenido y prisionero del discurso racional, no podrá encontrar la solución. Wikipedia.
 
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